Apr. 15, 2026

GUÍA RÁPIDA: El barbero de Sevilla

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LA ÓPERA EN UNA FRASE

 

Con la ayuda del ingenioso barbero Fígaro, el Conde Almaviva pone en marcha una serie de planes para liberar a Rosina de la casa de su posesivo tutor, el Dr. Bartolo. 

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La producción de El barbero de Sevilla de Joan Font y Xevi Dorca (HGO, 2011).

CONTEXTO

 

En 1775, el dramaturgo francés Pierre-Augustin de Beaumarchais estrenó su comedia El Barbero de Sevilla. Aunque tenía un trasfondo político subversivo, fue un éxito rotundo en toda Europa—la propia María Antonieta interpretó a Rosina en una producción en Versalles. La obra tuvo dos secuelas, entre ellas Las Bodas de Fígaro en 1784, que Mozart convirtió en ópera dos años después. Aunque varios compositores adaptaron El Barbero de Sevilla, durante décadas la versión más popular fue la ópera de 1782 de Giovanni Paisiello. Era tan querida que los seguidores de Paisiello intentaron sabotear el estreno en Roma de la versión de Rossini en 1816. Aunque no fue un éxito inmediato, la obra de Rossini terminó imponiéndose y desplazando a la de Paisiello, hoy casi olvidada.

 

Como muchas óperas de Rossini, El Barbero de Sevilla fue creado contra reloj. Cesare Sterbini tuvo apenas 12 días para escribir el libreto, que sigue de cerca el original de Beaumarchais, y Rossini contó con unas tres semanas para componer la música. La obra pertenece al género de la ópera bufa, una comedia que satiriza las relaciones entre sirvientes y amos. Este género se inspira en la commedia dell’arte italiana, cuyos personajes y situaciones cómicas se reflejan claramente en la obra. 

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El barítono Lucas Meachem como Fígaro y el bajo Peixin Chen como el Dr. Bartolo en la producción de El Barbero de Sevilla de Joan Font y Xevi Dorca de (HGO, 2018; foto: Lynn Lane).

QUÉ ESCUCHAR

 

La famosa obertura de El Barbero en realidad fue reutilizada de dos óperas anteriores de Rossini, algo común en el siglo XIX para responder a la demanda del público. En el Acto I, Rossini evoca Sevilla con las serenatas de Almaviva, acompañadas por guitarra. Cuando Fígaro canta “Largo al factotum”, presta atención a la repetición de “Fígaro, Fígaro, Fígaro”. En “Una voce poco fa”, Rosina muestra sus dos facetas: dulce e inocente, pero también firme y determinada, con coloraturas ágiles y ataques marcados.

 

“La calunnia” de Don Basilio es un ejemplo del famoso crescendo rossiniano, que representa cómo crece un rumor malicioso. En “A un dottor della mia sorte”, Bartolo canta a gran velocidad en un estilo llamado patter. El Acto I termina con un final en el que todos expresan su confusión, seguido de una sección rápida llamada stretta.

 

La producción de HGO recupera un aria poco frecuente del Acto II para Almaviva, su triunfal “Cessa di più resistere”. Este número, de gran lucimiento, ha resultado demasiado difícil para la mayoría de los tenores y fue eliminado de la ópera tras sus primeras funciones. Sin embargo, la música sobrevivió principalmente en La Cenerentola de Rossini, donde uno de sus temas fue reutilizado en el aria “Non più mesta”. 

DATO CURIOSO

 

En su aria, Fígaro se describe como un “factótum”. La palabra, que proviene del latín y significa “hacer de todo”, se refiere a un sirviente con múltiples responsabilidades. De hecho, en el siglo XVIII, un barbero debía ser un verdadero todoterreno, ya que solía desempeñarse también como cirujano. Fígaro menciona que, además de afeitar y cortar el cabello, también practicaba sangrías. 

SINOPSIS

 

LUGAR: Sevilla, España; siglo XVIII

 

ACTO I

 

Poco antes del amanecer, en una calle de la ciudad, el Conde Almaviva se coloca bajo un balcón para cantar una serenata a una misteriosa joven que ha conquistado su corazón. Al ver que ella no aparece, Almaviva y su sirviente, Fiorello, despiden a los músicos contratados. En ese momento entra Fígaro, el barbero, quien se presenta como un todoterreno especializado en arreglar asuntos amorosos. Al reconocerlo, Almaviva le habla de la joven. Fígaro le explica que se trata de Rosina, pupila del avaro y cascarrabias Dr. Bartolo, quien pretende casarse con ella por su dinero. El conde intenta serenarla nuevamente, presentándose en su canción como un joven común llamado “Lindoro”. Esta vez Rosina responde, pero sus palabras de amor son interrumpidas. Decidido a rescatarla y convertirla en su esposa, Almaviva le pide ayuda a Fígaro. El barbero—motivado por la promesa de una recompensa—traza un plan: Almaviva se hará pasar por un soldado borracho para infiltrarse en la casa.

 

Mientras tanto, en el interior, Rosina jura que “Lindoro” será suyo y que nada ni nadie se interpondrá en su camino. Sin embargo, las cosas se complican. El maestro de música Don Basilio le informa a Bartolo que Almaviva está tras Rosina. Basilio propone difamar al conde para separarlos, pero Bartolo tiene una solución más sencilla: casarse con ella al día siguiente. Fígaro, que tiene acceso a la casa como barbero de Bartolo, ha escuchado todo. Advierte a Rosina y le sugiere que envíe una nota a “Lindoro”—que, casualmente, ella ya ha escrito. Bartolo enfrenta a Rosina y le anuncia que la mantendrá bajo llave. Un golpe en la puerta anuncia la llegada de Almaviva, disfrazado de soldado y asegurando que ha sido alojado en la casa de Bartolo. Provoca tal alboroto que un regimiento de soldados reales interviene para arrestarlo. Sin embargo, retroceden cuando Almaviva presenta un documento que prueba su identidad. Bartolo y los demás, sin entender lo que dice el papel, quedan atónitos ante la extraña escena que acaban de presenciar. 

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El tenor Lawrence Brownlee como el Conde Almaviva y la soprano Ana María Martínez como Rosina en la producción de El Barbero de Sevilla de Joan Font y Xevi Dorca (HGO, 2011).

INTERMEDIO

 

ACTO II 

 

Más tarde ese mismo día, Almaviva intenta nuevamente acercarse a Rosina, esta vez haciéndose pasar por el alumno de Don Basilio, “Don Alonso”. Explica que su maestro está enfermo y lo ha enviado en su lugar para darle la lección de canto a Rosina. Con la intención de ganarse la confianza de Bartolo, “Don Alonso” le muestra la carta de Rosina, asegurando que se la robó a Almaviva. Según él, podrían usarla para hacerle creer a Rosina que el conde es infiel. Rosina entra para su lección y, al reconocer a “Lindoro”, le suplica que la rescate. Mientras tanto, llega Fígaro y, mientras se prepara para afeitar a Bartolo, logra robar la llave de la ventana de Rosina. Todo parece marchar según lo planeado, hasta que Don Basilio aparece inesperadamente. Antes de que pueda revelar que nunca ha visto a “Don Alonso” en su vida, Almaviva convence al maestro de música de que está gravemente enfermo y lo envía a descansar. Fígaro continúa afeitando a Bartolo, lo que le da a Almaviva la oportunidad de contarle a Rosina el plan: él y Fígaro treparán hasta su ventana a medianoche. Bartolo los sorprende susurrando y, al darse cuenta de que ha sido engañado, ahuyenta a los conspiradores. Abrumada por todo este caos, Berta, el ama de llaves de Bartolo, reflexiona sobre las locuras que la gente es capaz de hacer por amor.

 

Armado con la carta que le entregó “Don Alonso”, Bartolo convence a Rosina de que “Lindoro” planea traicionarla. Con el corazón roto, ella le revela los detalles del plan de rescate, y Bartolo le ordena que se encierre en su habitación. A medianoche, Fígaro y el conde suben por una escalera hasta el balcón de Rosina y entran por la ventana de su dormitorio. Cuando Rosina reprende a “Lindoro” por su supuesta traición, él le revela que en realidad es el Conde Almaviva y que la ama profundamente. Ambos se reconcilian, pero al intentar marcharse descubren que la escalera ha desaparecido. En ese momento entra Don Basilio con un notario destinado a formalizar el matrimonio entre Rosina y Bartolo. Aprovechando la situación, Almaviva y Rosina firman el contrato ellos mismos. Bartolo irrumpe para detener a los intrusos, acompañado por un regimiento de soldados. Almaviva le informa que ya no tiene ningún poder sobre Rosina, y Bartolo admite su derrota mientras los demás cantan en celebración del amor.

HISTORIAL DE PRODUCCIONES EN HGO

 

HGO presentó previamente El Barbero de Sevilla en las temporadas 1963-64, 1968-69, 1975-76, 1976-77, 1979-80, 1983-84, verano de 1985, 1992-93, 2003-04, 2011-12 y 2017-18.   

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HGO Staff
Houston Grand Opera Staff Members